La evaluación de los módulos impartidos se centra en la reflexión curricular, la pedagogía, las conexiones entre la investigación y la práctica escolar, la planificación y la docencia con evaluación reflexiva del aprendizaje del alumnado, el uso de la evaluación para comprender el progreso y las adaptaciones docentes inclusivas. Las tareas reflejan la práctica profesional para fomentar la confianza académica y la competencia en el aula. Se proporciona retroalimentación formativa mediante mentoría, sesiones lectivas, tutorías y orientación estructurada durante las prácticas. Para completar con éxito el curso, es necesario aprobar todos los módulos de Nivel 7 y el componente de prácticas, lo que da lugar a la recomendación para el Certificado de Docente Cualificado; en caso de reentrega del Nivel 7, el trabajo puede ser reevaluado según los criterios de Nivel 6, lo que podría resultar en la obtención de un Certificado Profesional de Posgrado en Educación. El aprendizaje combina sesiones centradas en la asignatura, estudios profesionales, estudio asincrónico, periodos intensivos de formación centrados en el comportamiento, la expresión oral, la pedagogía y la evaluación, así como prácticas en centros de secundaria contrastantes, con el apoyo de mentoría y retroalimentación periódica. Este enfoque integrado vincula la docencia universitaria directamente con la experiencia en el aula, lo que permite el desarrollo progresivo de habilidades pedagógicas, la gestión del comportamiento, la expresión oral, las estrategias de evaluación y el conocimiento de la asignatura.