Los matemáticos logran fácilmente buenas perspectivas profesionales, tanto en situaciones de estabilidad económica como de dificultades. Según STERN, «todos los matemáticos desempleados en Alemania llenarían, como máximo, un autobús». Un título en matemáticas acredita la capacidad de los graduados (ya sea en Matemáticas, Matemáticas Financieras, Matemáticas Computacionales o Física Matemática). De hecho, los matemáticos son capaces de trabajar en contextos complejos con rapidez, identificar la esencia de un problema y separar lo superfluo, encontrar soluciones creativas y utilizar profundos conocimientos y técnicas matemáticas que no son habituales en los graduados de otros programas. Todas estas características, combinadas con un conocimiento claro de las necesidades de los usuarios de las matemáticas, les facilitan el acceso a un entorno laboral a prueba de crisis. De hecho, los matemáticos pueden integrar diversas disciplinas matemáticas aplicadas al sector de la economía y las finanzas, utilizando herramientas típicas de las Matemáticas Financieras. De manera similar, los matemáticos de la Física Matemática y de la Matemática Computacional pueden aplicar sus conocimientos en las ciencias naturales y de la ingeniería.