El lenguaje fotográfico se convierte en el instrumento de la búsqueda artística, a través de una experiencia que se desarrolla a partir de diversos enfoques y culmina en la comprensión y el uso de todo el potencial inherente a esta forma de arte. Por ello, el programa pasa del análisis metodológico y cultural a la práctica profesional real. La fotografía se utiliza y se vive en sus diversas facetas, incluyendo el uso de nuevas técnicas y nuevos medios integrados. El trabajo de los estudiantes se evalúa y valoriza mediante el contacto continuo con el mundo artístico y profesional.