La certificación CILS está estandarizada por el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas y se divide en varios niveles de competencia que este documento (MCER) presenta. Los niveles de certificación CILS son los siguientes: A1-A2 (aprendiz básico), B1-B2 (aprendiz independiente, intermedio), C1-C2 (aprendiz competente). En cada nivel se evalúa la competencia lingüística: comunicación y las cuatro habilidades fundamentales. Por ello, el examen se divide en las siguientes secciones: comprensión escrita, comprensión lectora oral, expresión escrita (morfosintáctica y léxica) y producción oral. Las pruebas pueden ser de opción múltiple, semiestructuradas (revisión de textos a partir de elementos de datos) o abiertas (desarrollo libre sobre un tema). Cada sección se evalúa y califica de forma independiente. Para aprobar el examen y obtener la certificación, debe obtener una puntuación suficiente en cada sección. Si ha alcanzado una puntuación suficiente solo en algunas de las secciones, aún es posible capitalizar sus resultados positivos y, dentro de un año calendario, puede repetir el examen solo para las secciones en las que no había alcanzado previamente la puntuación mínima requerida para aprobar.